"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí"
Juan 14.6

martes, 25 de octubre de 2011

No es casualidad

No creo que esto sea una simple casualidad. Aunque la división de la Biblia en capítulos y en versículos no es asunto de la inspiración de Dios, es admirable este hecho. Podemos observar algo de esta maravilla. El capítulo más corto de la Biblia es el Salmos 117. El capítulo más largo de la Biblia es el Salmos 119. ¿Cuál es el capítulo en el centro de la Biblia? El Salmos 118. Ahora, si contamos, hay 594 capítulos antes del Salmos 118 y 594 capítulos después del Salmos 118. Entonces, si sumamos estos dos números, tenemos un total de 1188 versículos. ¿Cuál es el versículo que está en el centro de la Biblia?, el Salmos 118.8. ¿Dice éste versículo algo importante acerca de la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas? Leemos: “Es mejor confiar en el Señor que confiar en el hombre”.
Los pilotos depositan su confianza en los aviones. Los pasajeros en los trenes, automóviles u ómnibus. Todos los días debemos poner nuestra confianza en algo o en alguien. Si estamos dispuestos a confiar en un avión o en un automóvil para llegar a destino, ¿confiamos también en Dios para que nos guíe aquí en la tierra y hacia la vida eterna? Cuán vano es confiar en algo o en alguien más que en Dios. Dice la Biblia: “Si Dios no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos también, junto con su Hijo, todas las cosas?” (Romanos 8.32). Él es fiel a su promesa.
La próxima vez que alguien nos diga que desea conocer y hacer la voluntad de Dios en su vida, hagamos referencia al Salmo 118.8: “Es mejor confiar en el Señor que confiar en el hombre”.
Arnildo Ikert, pastor.
Coronel Suárez, Bs. As. 25/10/2011.

No hay comentarios:

Publicar un comentario