"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí"
Juan 14.6

martes, 24 de abril de 2012

La vida en días bíblicos

 
02. La túnica se ceñía a la cintura mediante un cinto de cuero o de un tejido rústico. En ocasiones el cinto tenía una abertura para formar una bolsa para dinero u otras posesiones (Marcos 6.8). El cinto era también útil para sostener armas o herramientas (1 Samuel 25.13). Cuando los hombres precisaban de libertad de movimientos para trabajar o correr, se levantaban el borde de la túnica y lo metían en el cinto. A esto se le llamaba “ceñirse los lomos”, y la frase vino a ser una metáfora para la acción de estar alerta. Pedro, por ejemplo, alaba la claridad de pensamiento, aconsejando a los cristianos a “ceñir los lomos” de su entendimiento. “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado” (1 Pedro 1.13). Las mujeres levantaban también los bordes de sus túnicas, en su caso para llevar cosas de uno a otro lugar. Al acabar el día, no había vestidos especiales para dormir; se desataban el cinto, y cada uno se echaba en su propia túnica.
Extraído de La Biblia en las Américas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario