"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí"
Juan 14.6

jueves, 14 de junio de 2012

Culpable perdonado

Comparto esta breve anécdota que me hizo pensar: Un hombre rellenaba una solicitud de empleo. Cuando llegó a la pregunta: “¿Alguna vez fue arrestado?”. Él escribió: “No”. La pregunta siguiente, para que contestaran los que había respondido que sí, era: “¿Por qué?”. De todos modos, el solicitante la contestó escribiendo: “Porque nunca me atraparon”. Sin duda, ¡él sabía que era culpable de muchas cosas!
Un claro ejemplo bíblico es la historia del hijo pródigo que contó Jesús. Él “desperdició sus bienes viviendo perdidamente” (Lucas 15.13). Aunque no lo atraparon por eso, finalmente, tuvo que reconocer: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo” (Lucas 1.21).
Nosotros también estábamos separados del Señor por causa de nuestros pecados y éramos sus enemigos (Romanos 5.10). Pero, cuando confesamos nuestros pecados y reconocemos que necesitamos ser perdonados, Cristo por gracia y por la fe nos concede el perdón que él obtuvo al pagar con su muerte en la cruz por nuestros pecados. Él nos limpió y ahora nos hace personas nuevas. Muchas veces tendemos a olvidar de dónde fuimos rescatados y cuánto se nos ha perdonado. La verdad es que todos hemos sido culpables de muchas cosas y Dios merece la gloria por su misericordia hacia nosotros.

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