"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí"
Juan 14.6

lunes, 1 de abril de 2013

Un hombre leproso, pero sabio

- “¡Señor, te bendigo porque me permitiste ser un leproso!”, oró un hombre internado en un hospital de una misión evangélica.
La enfermera, extrañada, le protestó: - “Pero… ¿cómo puede Usted dar gracias a Dios por semejante desgracia?”.
- “Porque por ella vine al hospital de la misión y ese lugar me leyeron la Biblia. Por el evangelio conocí el amor de Jesucristo, quien se entregó a sí mismo para perdonar mis pecados y llevarme al cielo”.
“Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios” (1 Pedro 3.18). La obra de Cristo fue para llevarnos a Dios. Cristo murió una vez por todas por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario