"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí"
Juan 14.6

martes, 4 de marzo de 2014

Riquezas

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”
(Efesios 1.3).

Durante una caminata, un hijo le preguntó a su padre: “Papá, ¿será que algún día seremos ricos?”. El padre respondió con ternura: “Hijo, nosotros somos ricos. Tal vez algún día también tengamos dinero”.
Cada libro de la Biblia tiene su tema y su mensaje específicos. Génesis, por ejemplo, es el libro de los comienzos; Mateo es el libro del reino; Gálatas es el de la libertad. Efesios 1.3 presenta el tema de esta epístola: las riquezas del cristiano en Cristo.
¡Dios el Padre nos hizo ricos en Jesucristo! Cuando nacimos de nuevo, por gracia por medio de la fe, y pasamos a formar parte de la familia de Dios, nacimos ricos. Por medio de Cristo, tenemos parte en “las riquezas de su gracia” (Efesios 1.7), en “las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Efesios 1.18), pues “Dios,… es rico en misericordia” (Efesios 2.4). Ese es “el evangelio de las insondables riquezas de Cristo” (Efesios 3.8). Nuestro Padre celestial no es pobre; él es rico –nos hizo ricos en su Hijo.
En Cristo tenemos todos los beneficios de conocer a Dios: salvación, adopción, perdón, dones del Espíritu, poder para hacer la voluntad de Dios, esperanza de eternidad con Cristo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario