"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí"
Juan 14.6

miércoles, 4 de junio de 2014

Paz y santidad

“Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12.14).

¿Cuál es nuestro objetivo cuando participamos de la carrera, esto es, de la vida cristiana? El autor bíblico explica este objetivo en el texto arriba citado: La paz con todos los hombres y la santidad delante de Dios. Esos dos objetivos traen a la memoria el ministerio de Cristo como sumo sacerdote –Rey de paz y Rey de justicia (Ver Hebreos 7.1-2). Es necesario sabia dedicación para participar de la carrera con éxito y no dejar de “alcanzar la gracia de Dios” (Hebreos 12.15). La gracia de Dios en Cristo no falla jamás, pero, podemos dejar de beneficiarnos de ella por la incredulidad.
Según una nota en la Biblia del Diario Vivir, “los lectores conocían el ritual de la limpieza que los preparaba para la adoración, y sabían que debían ser "santos" o "limpios" a fin de poder entrar en el templo. El pecado siempre obstaculiza nuestra visión de Dios; por lo tanto, si queremos ver a Dios, debemos obedecerle y renunciar al pecado (Salmo 24.3-4). Vivir en santidad armoniza con vivir en paz. Una buena relación con Dios conduce a una buena relación con la comunidad de creyentes. Aunque no siempre vamos a sentir amor por todos los creyentes, debemos buscar la paz a medida que logramos ser más semejantes a Cristo”.

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